Cambiemos Orihuela considera que el proceso de presupuestos es opaco, negligente y deliberadamente irrespetuoso con la oposición. Asimismo, son unos presupuestos que no mejoran las condiciones de la gente de Orihuela.

 

Hoy 4 noviembre hemos asistido a la Comisión de Administración General y Gestión Económica de cara a la discusión de los presupuestos del año 2016. Es preciso destacar que, al contrario que el procedimiento ordinario, el gobierno de Orihuela no quiere aprobar presupuestos para el año siguiente, como es natural, sino presupuestos a año vencido. Es decir, el presupuesto de 2016 se aprueba a final de año y no a principio. No estamos, pues, ante unos presupuestos, sino “post-supuestos”.

En ese punto el señor Almagro ha incurrido en una flagrante contradicción. Ha comenzado la comisión diciendo que los presupuestos eran un mero ajuste para iniciar 2017 con ellos, resaltando que poco tenían que ver con el proyecto inicial que su gobierno comenzó a principios de legislatura. Sin embargo, unos minutos después ha dicho que “el 99%” del presupuesto era resultado del trabajo de la empresa privada AGE, que contrató, a dedo, a principio de legislatura. Ello supone que el Presupuesto del señor Almagro es un ente maravilloso y mágico que a la vez es y no es el mismo que hizo una empresa privada, y a la vez es y no es el resultado del balance real del año 2016.

Por otra parte, la propia Comisión ha sido convocada en unos términos de absoluta opacidad y fraude. De entrada, la oposición no fue informada, como viene siendo habitual, de la convocatoria de una Junta de Gobierno donde se aprobó con urgencia y secretismo el proyecto inicial de presupuestos. Por otra parte, el objeto principal de esta primera comisión es, según la ley y específicamente el Reglamento del Pleno, aprobar un calendario de aprobación de los presupuestos. Pues bien, no se compartió con la oposición ningún tipo de propuesta de calendario previo que, prácticamente, ha sido improvisada en la propia comisión por su Presidente, el señor Almagro. Posteriormente, en un acto de, cuando menos, dudosa legalidad, el propio Almagro ha intentado abordar el siguiente paso dentro del mismo punto: comparecer para dar cuenta de las líneas principales de crédito del presupuesto.

Podemos afirmar sin ningún tipo de problema que el señor Almagro es un “compareciente precoz”. Apenas 2 minutos de comparecencia donde ha sido incapaz de dar información útil, certera o clara sobre las consecuencias de estos presupuestos.

Esto nos lleva al siguiente punto de este comunicado. Hemos percibido una absoluta y preocupante negligencia. La crisis ha dejado claro que muchos de nuestros gobernantes, especialmente los que vienen del mundo de la gran empresa privada y el mundo financiero, son absolutos incompetentes. Lo que no esperábamos es que la incompetencia del señor Almagro y su incapacidad para dar cuenta de su proyecto fuera tan abismal. Ha pretendido explicar en 2 minutos algo que requeriría muchísimo más tiempo, del mismo modo que no ha clarificado nada a las preguntas que se le han planteado. Tenemos la sensación de que ello se debe a voluntad de opacidad y falta de competencia a partes iguales.

Por último, el propio señor Almagro ha reconocido en la propia comisión que el formato en que se nos ha dado la información (críptico y sin ningún tipo de contenido explicativo) ha sido algo absolutamente deliberado fruto de la “discrecionalidad política”. Es decir, que la actitud de cortijo e insulto a la oposición se mantiene y aumenta por parte del gobierno local.

En cuanto al contenido del presupuesto, nuestro grupo hará valoraciones más técnicas a lo largo de la semana próxima, dado que el material es ingente e imposible de ponderar en apenas 3 días. Pero vayan por delante las primeras conclusiones generales:

 

  • El aumento de ingresos que se prevé y que aumenta el presupuesto hasta los casi 75 millones de euros es fruto, en parte, de los aumentos en los impuestos directos (especialmente el IBI y la regularización de viviendas), pero, es preciso hacer notar que presupuestos más grandes no siempre significa mejores. La clave es cómo se asignan recursos.

 

  • Se incrementan los gastos destinados a la Corporación, lo que incluye sueldos del gobierno, gastos suntuarios, dietas y asesores. Estos gastos tendrían ascensos de entre el 10% y el 30%. Asimismo, la odiosa deuda que asfixia al Ayuntamiento, que asciende a 29 millones € provocará  que más de 9 millones se destinen al pago de intereses y amortización. Es preciso recordar que el gobierno de Orihuela no ha hecho ningún plan para reducir o afrontar la deuda de algún modo que suavice su repercusión sobre la ciudadanía de Orihuela. Asimismo, encontramos descensos en gastos en Cultura o Fomento de Empleo desde el propio municipio que oscilan entre el 5% y el 15% (aunque estos porcentajes podrían aumentar al desentrañar otras partidas que aún tenemos por revisar, alcanzando hasta el 30%). Mientras tanto, se prevén partidas más altas para fastos, fiestas y publicidad institucional.

Por otra parte, no se aborda de manera presupuestaria problemas estructurales de Orihuela, como la Atención Temprana, el cuidado y mantenimiento de Parques y Jardines o la intervención sobre la totalidad de nuestro Patrimonio más allá de las consabidas ayudas de fondos EDUSI.

También te puede interesar

Sin Comentarios

Los comentarios están cerrados.